Testimonio de Alejandro Pieroni, jugador de Waterpolo.

El tratamiento tiene resultados a corto plazo. Estoy realmente bien.

Tendinitis del manguito rotador

Una lesión crónica en su hombro izquierdo lo obligó a abandonar las piletas. “Era como un pinchazo”, dice al describir su dolencia. El método con plasma rico en plaquetas sumado a una instancia de rehabilitación lo devolvió al ruedo. Y hoy puede practicar su deporte predilecto en forma competitiva. Su padecimiento es una de las lesiones más comunes entre quienes practican waterpolo.

Fotografía de Alejandro Pieroni en su práctica de Waterpolo.

Fotografía de Alejandro Pieroni en su práctica de Waterpolo.

El santafesino Alejandro Pieroni es una de esas personas que realizan una actividad deportiva por pura pasión, con entusiasmo. Es que la disciplina que eligió, hace mas de quince años, es el waterpolo, que en la Argentina se realiza casi completamente en forma amateur. “Siempre hice natación a nivel competitivo, hasta los 12 años, más o menos. En cambio el waterpolo lo hice en forma automática, de un día para el otro. Me cansé de la natación y empecé con este deporte. Y fui entrenando a nivel competitivo, no por recreación”, dice.

Alejandro es desde hace mucho tiempo un hombre alineado al Club Regatas de Santa Fé, aunque en sus inicios como nadador estuvo vinculado al Club Atlético Unión. En la actualidad, a sus 27 años de edad, puede acreditar significativos logros, entre los cuales figura su paso por la selección nacional sub 20 de waterpolo entre los años 2004 y 2007. Aunque no vive del deporte, asegura que se lo toma con el mismo compromiso que un profesional. “No creo que en este país se pueda vivir del waterpolo”, reflexiona. Y enfatiza en un aspecto que considera esencial: “Es un deporte totalmente de equipo, a diferencia de la natación. Tanto en los entrenamientos como en la competencia”.

Lesión y tratamiento

Una lesión crónica en el manguito rotador (grupo de músculos y tendones que van pegados a los huesos de la articulación) de su hombro izquierdo le impuso recientemente un forzado alejamiento de los entrenamientos y los torneos, dentro de la disciplina deportiva a la que dedica gran parte de su vida. “Fue más que nada por la exigencia física, tanto en natación como en el gimnasio. Empezó como una molestia, un pinchazo en el hombro. Al principio se aguantaba un poco pero después era muy difícil tolerarlo. Entonces no pude seguir y tuve que parar y ver que tipo de lesión era”, explica. Las limitaciones provocadas por el dolor eran muchas: “no podía nadar, era como un pinchazo, una electricidad. Es difícil de explicar, pero era un dolor que no se podía tolerar. Tuve que dejar por dos meses las prácticas”, describe.

Acto seguido, inició sesiones de kinesiología y como no le daban resultado, y a partir de una recomendación, llegó hasta el consultorio del Dr. Ignacio Dallo. “Yo no quería saber nada con tener que operarme. Consulte con un compañero mío de natación que se lo había hecho (el tratamiento con plasma rico en plaquetas) y fue así como llegué con el Dr. Dallo”, quien me realizó la infiltración bajo guía ecográfica, en la Unidad de Terapia Regenerativa del Sanatorio Garay.
Tras avanzar en el procedimiento y las tareas de rehabilitación, asegura que “es una alternativa mejor que la kinesiología en cuanto a efectos, porque tiene resultados a corto plazo. No había mejorado con la kinesiología y era lo que me quedaba por probar. Porque si me tenía que operar, la recuperación era muy larga”, señala.

Mejoría

Las diferentes instancias (desde que decidió iniciar el tratamiento hasta que culminó los trabajos de rehabilitación) le llevaron poco más de un mes y medio, casi dos poder para poder volver a las piletas y continuar las prácticas deportivas. “Ahora estoy entrenando. El fin de semana (del 6 al 9 de diciembre) tuve el último torneo del año y me siento realmente bien”, cuenta. “Estoy complementando mucho con el gimnasio que es lo que más rápido hace que mejores, fortalece más los músculos, se siente menos el dolor y te da más movilidad. Es lo que más te hace avanzar”, comenta. Y finaliza diciendo: “Estoy bien, normal”.

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Sobre Dr. Ignacio Dallo

Graduado de médico en la Universidad Nacional de Rosario, realizó su residencia en ortopedia y traumatologÍa, y se especializó con estudios de postgrado en Medicina y Ciencias del Deporte. El Dr. Ignacio Dallo realiza artroscopia de rodilla y hombro, ecografía músculo esquelética para diagnóstico y como guía para infiltraciones y se dedica a estudiar y a aplicar las terapias biológicas autologas (plasma rico en plaquetas y células madre de la médula ósea) para mejorar el potencial de cicatrización de los tejidos dañados (lesiones músculo tendinosas y del cartílago articular).