Testimonio de Gabino Ojeda, Santafesino de 43 años de edad

Gabino Ojeda Feliz practicando su deporte favorito Arquería.

Gabino Ojeda Feliz practicando su deporte favorito Arqueria.

Ahora puedo hacer aquello que el dolor me impedía. Es el cuarto torneo en el que participo desde que me operé, no tuve más problemas.

Trabaja como gastronómico pero le apasiona la arquería, que practica en forma amateur. Una dolencia muscular le generaba problemas para esa actividad, junto a otras dificultades diarias. El Dr. Ignacio Dallo Lazzarini lo operó en los hombros y Gabino hoy puede participar con normalidad en competencias.

Trabaja como gastronómico pero su pasión es la arquería, disciplina que desarrolla en forma amateur. Sin embargo Gabino Ojeda, santafesino de 43 años, debió pasar mucho tiempo con serias dificultades para poder dar continuidad a esa práctica deportiva, por una fuerte dolencia en sus hombros, concretamente rupturas del tendón supraespinoso o manguito rotador. Hasta que fue operado -en 2013 y 2014- por el Dr. Ignacio Dallo Lazzarini, lo cual le permitió superar esa dificultad y volver a realizar ese deporte.

Este es el cuarto torneo en el que participo desde que me operé, no tuve problemas”, cuenta mientras se toma un descanso durante una competencia realizada en Santo Tomé el domigo 7 de junio pasado.

Gabino Ojeda durante un Torneo de Arquería

Gabino Ojeda durante un Torneo de Arquería

Gabino asegura que su afición por la arquería no solo se debe que que es un deporte atractivo, sino a que sirve para la superación personal.

Es un deporte muy lindo. Lo ves de afuera y parece aburrido pero por dentro es una cosa que te lleva. No le vas a ganar a nadie, solo a vos mismo. Tiene mucho de superación personal.

Pero hace algunos años comenzó a verse imposibilitado para tirar con el arco por una severa incomodidad en su hombro izquierdo.

No podía tirar o tiraba y me sentía incómodo, sentía un dolor muy fuerte el hombro”, cuenta. Por ejemplo, le costaba mantener el brazo levantado más de un segundo. “No podía levantar el brazo para tirar, no podía tensar el arco, me dolía mucho.

A mí me gusta más, dentro de la arquería, el juego de campo antes que el salón, porque podés caminar, estirar, vas por distintos blancos, vas tirando. Cada blanco está a distintas distancias, de 20 a 45 metros. Yo a 45 metros, cuando tenía el dolor en el brazo, no llegaba. Tenía que soltar porque no aguantaba, tenía que hacer un movimiento incómodo.

Esto, sumado a inconvenientes en la vida cotidiana:

No me podía bañar bien. No podía dormir de noche. Tenía que estar muy cansado para dormir o tenía que tomar algo. No encontraba la posición y era como un latido en el hombro. Me levantaba a la mañana, me quería lavar la cara y me dolía, estaba como cansado, me tenía que tomar un calmante

Largo periplo. Esta situación lo llevó, durante casi un año y medio, a consultar a varios médicos, con quienes realizó distintos estudios, pero -cuenta- no le encontraban nada.

Entonces fui de nuevo a la obra social y les dije que el doctor que me atendía no me daba la solución, como para decirme que es lo que tenía. En la obra social me dieron el nombre del Dr. Ignacio Dallo. Lo fui a ver, me atendió como un paciente común, me pidió que me saque una radiografía y una resonancia magnética.

Llegué en el 2012 a la consulta, antes había recorrido otros dos médicos. Desde que inició la consulta con el Dr. Dallo, Gabino se realizó una una resonancia magnética y a partir de los resultados de ese estudio, se operó en marzo de 2013 de su hombro izquierdo. Y “quedó muy bien”, asegura.

Después inició trabajos de rehabilitación con resultados alentadores. Pero pronto advirtió el mismo problema en el hombro derecho.

Como yo entrenaba y tiraba en frío, era como que esa parte no estaba conforme. Me hicieron una resonancia magnética y apareció el mismo problema en el manguito rotador, en el otro hombro. Hice rehabilitación por un tiempo, el dolor seguía y el doctor me operó en diciembre de 2014.

Tras las dos operaciones, Ojeda está muy conforme con los resultados:

Duermo bien, me puedo bañar tranquilo, puedo hacer lo que me impedía el dolor. En el trabajo, puedo hacer fuerza. No la fuerza de antes, pero si la normal. Con respecto a la arquería estoy bien, lo puedo hacer, me siento más cómodo. Cuando tenía ese dolor, no podía tensar el arco. Lo pude volver a hacer. Me siento bien y estoy muy conforme. Este es el cuarto torneo en el que participo desde que me operé, no tuve más problemas. Gracias a Dios y al Dr Ignacio Dallo, hago lo que ese dolor me impedía hacer.

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Sobre Dr. Ignacio Dallo

Graduado de médico en la Universidad Nacional de Rosario, realizó su residencia en ortopedia y traumatologÍa, y se especializó con estudios de postgrado en Medicina y Ciencias del Deporte. El Dr. Ignacio Dallo realiza artroscopia de rodilla y hombro, ecografía músculo esquelética para diagnóstico y como guía para infiltraciones y se dedica a estudiar y a aplicar las terapias biológicas autologas (plasma rico en plaquetas y células madre de la médula ósea) para mejorar el potencial de cicatrización de los tejidos dañados (lesiones músculo tendinosas y del cartílago articular).